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viernes, 6 de noviembre de 2020

El sistema electoral es democrático en Estados Unidos hasta que Trump pierde las elecciones


 Un análisis sobre las consecuencias de las recientes elecciones en los Estados Unidos




Las elecciones en Estados Unidos han provocado una polarización sin precedentes en el país no sólo en el continuum derecha-izquierda sino extensible al ámbito urbano-rural, industrial-agrario etc, en éstos momentos Biden se encuentra a seis electores de convertirse en el nuevo Presidente de los EEUU, en caso de llegar a la presidencia lo va a tener muy difícil para gestionar un gobierno donde la mayoria republicana en el Senado y el Tribunal Supremo pueden provocar una atrofia institucional.

Como estamos observando ya, los republicanos con Trump a la cabeza van a presentar demandas en contra de los resultados y piden un nuevo recuento de los votos eso si, un recuento en aquellos estados donde Trump está perdiendo, llegando incluso a solicitar dinero a sus donantes para que apoyen la futura campaña legal que se avecina, lo que me lleva a la conclusión del títular de éste análisis, la democracia sólo existe para Trump si le permite ganar las elecciones ya que en caso contrario, esa democracia está viciada olvidando la parte más fundamental del propio sistema político que es el ciudadano-votante el garante fundamental de la legitimidad del sistema.Mucho me temo que ya dentro de las propias filas republicanas Trump se ha convertido en una pesada carga o mejor dicho en un cadáver político éstas elecciones tan reñidas les va a permitir quitárselo de en medio, pero el “Trumpismo” lejos de desaparecer ha llegado para quedarse en el sistema político americano donde el espectáculo y el circo mediático se articulan y combinan como etiquetas identificativas de la política norteamericana.

Los próximos años van a estar marcados por la inestabilidad bajo la sombra de la ilegitimidad del gobierno de Biden auspiciada por Trump, con una muy difícil gobernabilidad lo que va a provocar una mayor brecha social y económica alimentada por el Covid-19 y la mala gestión pública de éste que puede hacer estallar la confianza en las instituciones y generar un conflicto social sin precedentes, sin olvidar que lo que pase en Estados Unidos repercute en el resto del planeta.

 

Isabel Manzanares.

Politóloga

miércoles, 29 de abril de 2015

Colectivismo, Individualismo y Democracia



-La planificación económica, también llamada "colectivismo" se podría definir como la organización deliberada de los esfuerzos de la sociedad en pro de un objetivo social determinado, como bien definió Hayek, según sus partidarios con el fin de subsanar los problemas derivados de individuos caprichosos e irresponsables que pudieran afectar a la sociedad.

Las diversas clases de colectivismo, desde las históricas hasta las actuales, fascismo, comunismo, anarco-comunismo, euro-comunismo... difieren entre sí, algunas de sobremanera, sobre el objetivo final hacia el cual desean dirigir los esfuerzos de la sociedad. Pero todas ellas, actuando casi como un ente unido con un enemigo común, difieren por completo de una cosa: La Democracia, y entiéndase ésta como el poder de los individuos a vivir su vida como les plazca, amén de dirigir libremente sus objetivos económicos, sociales o culturales hacia donde ellos consideren adecuado, es decir, la Democracia liberal e individualista.
El objetivo final de éstos colectivismos, o sociedades planificadas, se describe vagamente como "bien común", no se necesita de mucha reflexión para comprender que carece de un significado los suficientemente definido para determinar una vía de acción.
El bienestar y la felicidad de millones de personas no se pueden medir con una simple escala de más y menos, o con una gráfica llena de números, ya que éste bienestar, tanto a nivel colectivo como individual, depende de una multitud de variables que pueden crear una cantidad ingente de combinaciones... somos individuos, cada uno con sus propios objetivos, gustos, sueños, opiniones, ideas y placeres. Éste colectivismo además, necesitaría de una escala de valores que englobara a toda la sociedad, dando la espalda a quién no considere adecuada para sí mismo tales valores.
Otro problema fundamental, aparte de la anulación de la individualidad y la formulación de una escala de valores colectiva, es la imposibilidad de que una única mente, o un grupo de personas, pueda abarcar la infinita variedad de necesidades de todas las personas y asignar un peso definido a cada una de ellas para su satisfacción, ya que los fines de que pueda ocuparse serán tan sólo una minúscula parte de las necesidades de todos.

Sobre éste hecho descansa la totalidad de la filosofía individualista, y en primer lugar hay que decir que ésto no supone, como se suele afirmar a menudo, que el hombre es interesado o egoísta o que tenga que ser así, sino que hay que dejar que cada individuo siga sus propios valores y preferencias antes que los de otro cualquiera, que no estén sujetos al dictado de los demás, pues además, ciertos valores pueden ser contradictorios entre sí.

Esta posición no significa de ninguna manera que se excluya el reconocimiento de unos fines sociales, o que no se toleren comportamientos colectivistas, al contrario, se apoyan si son decisión libre de varios individuos que así lo quieran, pues no podemos olvidar que el ser humano es de naturaleza social, y la rotura completa con la sociedad puede conllevar a problemas, sabiendo además que en la economía moderna es necesaria, salvo escasas excepciones, la colaboración con el fin de idear, producir y distribuir bienes y servicios de forma eficaz.

Y ya para terminar y resumir, debemos reconocer que el colectivismo a lo largo de la Historia no ha traído grandes victorias, sino más bien grandes derrotas pues como ya se ha escrito, su incapacidad e ineficiencia de calcular y satisfacer las necesidades del conjunto de individuos sólo ha traído problemas de toda índole, esto no quiere decir que desechemos la idea del colectivismo como una forma apestada de organización social, puede funcionar en contadas ocasiones y situaciones, ya sea en una pequeña isla de 10 habitantes carente de recursos o en una comuna, pero no es compatible con el grado de avance social, tecnológico, poblacional y económico de la actualidad.


-Basado en un texto de Friedrich A. Hayek.- Camino de Servidumbre

sábado, 25 de mayo de 2013

3ª República Española, ¿Para los españoles? No, para algunos de ellos.



-En estos últimos años se ha visto como el movimiento republicano español ha adquirido más y más fuerza, sobretodo desde el inicio de la crisis y gracias a los estragos que se originaron durante esta se han vuelto mucho más críticos con la situación.

Según muchos de ellos, deberíamos sacar a cañonazos a la monarquía borbónica y a los otros parásitos de la Democracia Española, una república es lo que se debería establecer a continuación, entonces ya todo iría sobre ruedas, la crisis se terminaría y todos estaríamos contentos... nada más lejos de la realidad, las cosas no son así, y me voy a sentar a explicar brevemente lo que siento:

El movimiento republicano español está en su grandísima mayoría conformado por izquierdistas, desde comunistas hasta social-demócratas pasando por socialistas e incluso anarquistas (Que irónico) apoyados por partidos como PSOE, IU y PCE, pretenden volver a las raíces de la 2ª República Española e instaurar su régimen, hasta aquí todo muy bonito, el problema es que ellos quieren "su república", una república de izquierdas y socialista al más estilo Frente Popular, no entienden que una república es un sistema político que puede ser de derechas, de izquierdas, de centro, uni-partidista, multi-partidista... porque una república no conlleva ninguna alusión a una ideología política concreta.
Pero ellos siguen erre que erre, se han apoderado de lo que "república" significa y lo han alterado de una manera increíble, ya ser republicano significa por huevos tener que comulgar con las ideas del Frente Popular y sus compinches.
Salen a la calle con gran orgullo mostrando la bandera de la 2ª República y argumentando que es la bandera legal de España, y que cuando conquisten el Estado será la nueva bandera del nuevo régimen, yo me pregunto... ¿Por qué? ¿Es que acaso no recuerdan que la bandera de la 1ª República era roja y gualda igual que la que ahora tenemos solo que con distinto escudo? ¿Por qué nos tienen que encasquetar la tricolor? ¿No se debería votar tal cosa?
Han conseguido a base de apoderarse de términos el que cualquier republicano sea considerado automáticamente un izquierdista, señores y señoras, yo soy republicano pues no quiero a la Familia Real chupando del bote y de izquierdas tengo poco, ¿Soy un apestado? Quizás desde su punto de vista sí.

Está claro que debemos de aclarar las cosas, no mezclar república con ideologías, y si "España mañana será republicana" será una democracia en la que cada persona pueda votar libremente al partido que quiera y si sale una república de derechas, izquierdas o liberal que así sea.
Supongo que en ese hipotético caso esos republicanos de izquierdas lo entenderían, sería irónico que hicieran un golpe de estado para acabar con un gobierno elegido democráticamente... ¿No?

Para terminar, yo siendo republicano, más de una vez he sentido que me encuentro entre dos tierras, entre la de los repu-socialistas y la de los monárquicos, pero bueno, espero que la gente poco a poco se vaya dando cuenta de que las cosas no son sólo o negras o blancas.